Reseña: El imperio final (Nacidos de la bruma, 1), de Brandon Sanderson.
Necesitaba un libro así, adictivo, con buenos
personajes, con una buena historia… que me ayudara a recuperar la confianza en
la literatura. ¡Esto sí!
No entiendo que he hecho el resto de mi vida, cómo
he podido tardar tanto en leérmelo. Menos mal que es fácil ponerle remedio, así
que ponedle remedio vosotros también si aún no lo habéis leído. Porque
Sanderson nos presenta un mundo, unos personajes y una historia perfectamente
hilada, fluida e intrigante. Por eso no puedes parar de leer. En serio.
Qué complicada es esta reseña, no sé cómo exponer
todo lo que me ha gustado sin parecer petarda y babas. Allá vamos.
La historia en este primer libro tiene dos personajes
destacados: Kelsier y Vin. Kelsier quiere liderar una rebelión y Vin está presa
dentro de la banda de ladrones a la que pertenece, donde abusan de ella y donde
ha aprendido a no confiar en nadie. Hasta que Kelsier se cruza en su camino, y
es donde empieza la historia de verdad (afortunadamente la introducción y
puesta en situación es corta). Luthadel es la capital del imperio, un imperio
gobernado por el Lord Legislador, un tirano que somete a los skaa, una suerte
de esclavos. Los nobles, grandes casas, se pasean tan tranquilos con sus
intrigas palaciegas sin hacer caso de la población inferior. Todo esto
condimentado con poderes, con alomancia, unos poderes que quienes los tienen los
adquieren gracias a los metales (una idea original, divertida y muy interesante).
Ese se podría decir que es el marco. Kelsier quiere derrotar a Lord Legislador
y liberar a los skaa de su yugo.
Además de la originalidad, una de las cosas que
más me ha gustado es lo mucho que se puede tirar de la trama. Falta mucha información,
y eso que en el primer libro cierra muchas cosas. Pero Sanderson ha creado un
universo tan amplio, tan interesante, que no me extraña que esta saga continúe
hoy por hoy.
Lo que más quiero resaltar, y hacía mucho tiempo
que no me encontraba, es que el esquema de este libro no es predecible. Pasan
muchas cosas, relevantes, nada de relleno. Pero la sensación general que
impregna estas páginas es de no saber por dónde va a salir, cómo va a
continuar, qué va a pasar a continuación. Y eso es un lujo, un lujazo.
Ahora voy a decir lo que menos me ha gustado: las
escenas de lucha. Sé que es complicado, y estas tenían un punto extra de
dificultad por los poderes. Podrían haber estado mejor narradas, porque a veces
resultan borrosas. Si hicieran una película serían geniales, pero escritas se
hace complicado seguirlas en algunos fragmentos. No podía ser perfecto.
Al margen de que la trama en general es
fantástica, la historia no deja de ir sobre una rebelión. Lo que más me ha
gustado son los personajes. Todos podrían tener un spin off, todos. Por lo que representa y lo que supone, me quedo
con Kelsier sin lugar a dudas. Pero quiero recalcar lo difícil que es crear
personajes que resulten interesantes, y además crear tantos, y que todos sean
relevantes para la trama y no meros secundarios. Sanderson, eres un artista. De
igual modo es importante la manera de presentarlos, y es que en esto también
Sanderson ha dispuesto su magia. Es complicado no caer en un aluvión de
exposición, creando párrafos infinitos sobre la historia, la puesta en
situación de cual, pascual, personaje. Pero aquí no sucede eso. Sanderson ha
creado un ejemplo perfecto de cómo se deben hacer las cosas. Poco a poco, con
sutileza, con naturalidad. Porque ya sea desde el punto de vista de Kelsier o
de Vin, vamos conociendo al resto despacio. Como ocurre en «la vida real». Es
fantástico. Con el aliciente de que a la vez te haces una idea perfecta de cómo
son físicamente sin caer en reiteraciones. Es admirable.
La verdad es que esta reseña, con el tiempo que
lleva publicado esta saga, quiero que sirva para la gente indecisa, o que no ha
coincidido y no se le ha puesto por delante. A vosotros os animo a que leáis
este libro, que está a caballo entre la ciencia ficción y la fantasía.
Sanderson no entra en largas descripciones, todo
es inmediato, fluido. A la vez es muy atmosférico, ya sean los paisajes con
brumas o los salones de baile perfumados. Además manteniendo la intriga hasta
el final, ese vuelco en el estómago.
Los malos son muy malos, el Lord Legislador, los
inquisidores… pero quieres saber más de ellos. Son unos villanos interesantes,
poderosos, y eso también es complicado de hacer, sobre todo sin caer en los
tópicos.
Después de esta ración de palabras bonitas y
halagos, vuelvo a animaros para que cojáis este libro. Yo ya estoy con el
segundo, sin poder parar de leer.
¡Juzga por ti mismo!
Anda que, ¡ya era hora! Si me hicierais caso más a menudo...
ResponderEliminarEs que no me fío de ti jiji tú qué sabrás...?? :P
EliminarNo te quejes, ¡si lo compró porque se lo dijiste tú! Lo único que ha tardado como seis meses en empezar a leérselo...
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